El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) afecta a cerca del 2% de la población en los países occidentales, suele empezar en la adolescencia y se diagnostica aproximadamente tres veces más a menudo en mujeres que en hombres. Se caracteriza por una inestabilidad persistente en las emociones, en las relaciones con los demás y en la imagen de uno mismo, asociándose a menudo a conductas autolesivas y a un riesgo elevado de suicidio. A pesar de su gravedad, no existe ningún fármaco aprobado específicamente para tratarlo y sus bases biológicas siguen siendo poco conocidas. Ahora, un consorcio internacional, con participación del Hospital Universitario Institut Pere Mata (HUIPM) y el Instituto de Investigación Biomédica Catalunya Sud (IRB CatSud), ha identificado por primera vez regiones del genoma asociadas de forma consistente con este trastorno. El estudio, publicado en la revista Nature Genetics, es el mayor análisis genético realizado hasta ahora sobre el TLP y el primer estudio de este tipo sobre un trastorno de la personalidad que obtiene resultados concluyentes.

El trabajo ha combinado datos de 27 estudios clínicos, biobancos y cohortes poblacionales de 14 países, coordinados desde el Central Institute of Mental Health de Mannheim (Alemania) en el marco del Psychiatric Genomics Consortium. El grupo de investigación Genética y Ambiente en Psiquiatría (GAP), del HUIPM-IRB CatSud-URV y el CIBERSAM, ha participado con una de las dos cohortes independientes que han servido para confirmar los resultados obtenidos en el análisis principal. También han contribuido otros grupos del CIBERSAM, entre ellos los del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau y el Hospital Universitari Vall d’Hebron.

El estudio ha identificado en total, 11 regiones del genoma y nueve genes que podrían contribuir al desarrollo del trastorno. Asimismo, estima que las variantes genéticas comunes analizadas explican en torno al 17% de la susceptibilidad al trastorno. Este resultado confirma que el TLP tiene una arquitectura poligénica, es decir, que está causado por el efecto conjunto de muchísimas variantes de pequeño efecto, exactamente como ocurre con la esquizofrenia, la depresión o el trastorno bipolar.

El análisis muestra también que el riesgo genético del TLP se solapa de forma notable con el de otros trastornos mentales, especialmente el trastorno de estrés postraumático, la depresión y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, así como con la conducta antisocial y las medidas de suicidio y autolesión. Sin embargo, se han detectado coincidencias con enfermedades físicas como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la diabetes tipo 2, la obesidad y la hipertensión. Este hallazgo es especialmente relevante porque una parte importante de la reducción de la esperanza de vida de las personas con TLP se atribuye a problemas de salud física, reforzando la necesidad de un abordaje asistencial que tenga en cuenta el conjunto de la salud de la persona.

Elisabet Vilella, responsable del grupo de investigación Genética y Ambiente en Psiquiatría (GAP), explica que «estos resultados demuestran que el TLP tiene una base biológica comparable a la de otros trastornos mentales graves y es una evidencia que debería ayudar a reducir el estigma que todavía pesa sobre las personas que lo padecen y sus familias».

Los autores sitúan estos resultados en un punto equivalente al de los primeros estudios genéticos de la esquizofrenia de hace quince años, que empezaron identificando unas pocas regiones antes de que la colaboración internacional y las mayores muestras multiplicaran los hallazgos. Señalan también dos limitaciones importantes: todas las muestras analizadas son de ascendencia europea, por lo que es necesario ampliar la investigación a poblaciones diversas, y las puntuaciones de riesgo genético derivadas del estudio son una herramienta de investigación que no permite predecir el riesgo individual ni realizar diagnósticos. Los resultados del trabajo se han puesto a disposición de la comunidad científica para facilitar posteriores estudios y, a largo plazo, contribuir al desarrollo de tratamientos.

Referencia bibliográfica:

Streit, F., Awasthi, S., Hall, A. S. M., et al. Genome-wide association analyses of borderline personality disorder identify 11 loci and highlight shared risk with mental and somatic disorders. Nature Genetics (2026). https://doi.org/10.1038/s41588-026-02654-3. Published: 20 July 2026

Un estudio liderado por el Sistema de Emergencias Médicas de Cataluña (SEM), en colaboración con el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses del Departamento de Justicia y Calidad Democrática, el Instituto de Investigación Biomédica Cataluña Sur (IRB CatSud), el Hospital Universitario Sant Joan de Reus, la Universidad Polivica y Virgili, la Universidad Polivica y Virgili, concluye que la supervivencia de las mujeres después de una muerte súbita cardíaca es aproximadamente la mitad de la registrada en los hombres.

La investigación, publicada recientemente en la revista científica Resuscitation Plus , concluye que las mujeres no sólo sobreviven con menor frecuencia después de una muerte súbita cardíaca, sino que también presentan un perfil clínico diferenciado respecto a los hombres que puede condicionar la prevención, el tratamiento y la supervivencia.

Las diferencias afectan a aspectos tan diversos como la edad en la que se produce el episodio, los ritmos cardíacos iniciales, las causas que originan la parada cardíaca y algunos antecedentes clínicos que pueden tener un papel relevante durante la valoración y el tratamiento de los pacientes.

El estudio, realizado en el marco del Registro de paros Cardíacos y Muerte Repentina de Cataluña ( RAIMCAT ) analizó 639 casos de muerte súbita cardíaca producidos entre 2014 y 2017, de los que 191 eran mujeres, un 29,9% del total. Los resultados muestran una supervivencia del 4,2% en las mujeres frente al 9,9% en los hombres. El trabajo también concluye que las mujeres presentaron menos ritmos desfibrilables —ritmos de paro cardíaco en los que está indicada la aplicación de una descarga eléctrica con un desfibrilador— que los hombres (21% frente al 36%) y recibieron menos intentos de reanimación.

Estos resultados indican que la muerte súbita cardíaca no es una patología homogénea y que incorporar la perspectiva de sexo puede contribuir a mejorar tanto la prevención como las estrategias diagnósticas y terapéuticas.

«La muerte súbita cardíaca no se manifiesta igual en mujeres y hombres. Entender estas diferencias es esencial para adaptar las estrategias preventivas, los protocolos asistenciales e incrementar las posibilidades de supervivencia», destaca el dr. Youcef Azeli del Sistema de Emergencias Médicas e investigador principal del estudio.

Un perfil clínico diferenciado

El análisis de los 639 casos de muerte súbita cardíaca muestra una menor incidencia en las mujeres. Sin embargo, su probabilidad de sobrevivir es sensiblemente inferior a la de los hombres, aproximadamente la mitad.

El estudio pone de manifiesto que las mujeres llegan al episodio de muerte súbita con unas características distintas. De media, tienen una edad más avanzada que los hombres cuando se produce la muerte súbita (74 años respecto a 66 años), presentan con menor frecuencia ritmos desfibrilables —los que ofrecen mayores posibilidades de éxito con una desfibrilación precoz— y sufren determinadas causas de muerte en mayor proporción.

Entre estas causas, destaca la embolia pulmonar, que es más de cuatro veces más frecuente en las mujeres que en los hombres (13,3% frente al 3%). También se observa una mayor carga de trastornos psiquiátricos que en los hombres (15% respecto a 9%), más antecedentes de consumo de alcohol (25% respecto a 16%), y una mayor presencia de antidepresivos (11% respecto a 2%)

Implicaciones para la práctica clínica

Los autores destacan que la embolia pulmonar podría estar infradiagnosticada en mujeres durante la reanimación, lo que limita el uso del tratamiento trombolítico en el momento del paro. El estudio subraya también la necesidad de un seguimiento cardiovascular más estrecho mediante electrocardiogramas, especialmente para controlar el intervalo QT, en mujeres en tratamiento con fármacos psicotrópicos, sobre todo si también consumen alcohol.

Sobre el estudio

El estudio ha estado liderado por el Sistema de Emergencias Médicas de Cataluña (SEM), con el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña como principal socio científico, y ha contado con la colaboración del Instituto de Investigación Biomédica Cataluña Sur (IRB CatSud), el Hospital Universitario Sant Joan de Reus, la Universidad Rovira iCili Gol y otras instituciones.

La investigación se enmarca en el Registro de paros Cardíacos y Muerte Repentina de Cataluña (RAIMCAT), que integra datos asistenciales del SEM, información clínica hospitalaria, datos procedentes de las autopsias judiciales y de la red de atención primaria. Esta aproximación permite reconstruir el proceso completo de la muerte repentina cardíaca y obtener una perspectiva única en Europa y mucho más global.

Referencia bibliográfica

Azeli Y., Barbería E., Solano-Muñoz S., Landín I., Fernández A., Rey-Reñones C., García-Gual C., Gomez-Tortosa A., Granado-Fuente E., Fernández-Sender L., García-Vilana S., Bonet G., Jiménez-Fà

Un estudio liderado por la URV, con la participación del IRB CatSud, concluye que una dieta rica en fibra y cereales integrales reduce el riesgo de muerte, especialmente por cáncer, en personas con alto riesgo cardiovascular

Durante años, buena parte del debate sobre los hidratos de carbono se ha centrado en la cantidad. Sin embargo, cada vez existen más evidencias de que la calidad de los alimentos que los aportan puede ser determinante para la salud. Un estudio internacional de la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB-CatSud) y el CIBEROBN concluye que las personas que consumen hidratos de carbono de mayor calidad presentan un menor riesgo de mortalidad, especialmente por cáncer. La investigación, publicada en la revista Food & Function, destaca la importancia de priorizar alimentos ricos en fibra, como las frutas, las verduras, las legumbres, los frutos secos y los cereales integrales, frente a los productos elaborados con harinas refinadas o las bebidas azucaradas.

El equipo investigador ha trabajado con datos de 7.210 participantes del proyecto PREDIMED, uno de los ensayos clínicos más importantes sobre dieta mediterránea y salud cardiovascular. Todos los participantes —hombres de entre 55 y 80 años y mujeres de entre 60 y 80 años— presentaban un alto riesgo cardiovascular y fueron seguidos durante un periodo medio de seis años. Durante ese tiempo se registraron 425 fallecimientos, de los cuales 169 se debieron al cáncer y 103 a enfermedades cardiovasculares.

Más allá de la cantidad de hidratos

Para evaluar la calidad de los hidratos de carbono de la dieta, el equipo investigador utilizó el Carbohydrate Quality Index (CQI), que combina cuatro características de los alimentos ricos en hidratos de carbono: el contenido en fibra, la proporción de cereales integrales respecto a los refinados, el índice glucémico —es decir, la velocidad con la que un alimento eleva la glucosa en sangre— y la proporción de hidratos de carbono procedentes de alimentos sólidos en comparación con las bebidas azucaradas. El objetivo fue evaluar la calidad global de la dieta y no limitarse a contabilizar los gramos de hidratos de carbono consumidos.

Los resultados revelan que las personas de la muestra que siguieron una peor dieta —en lo que respecta a la calidad de los hidratos de carbono que consumían— presentaron un 28 % más de riesgo de morir por cualquier causa y un 48 % más de riesgo de morir por cáncer que aquellas con un consumo de hidratos de carbono de mejor calidad. «Tradicionalmente se ha prestado mucha atención a la cantidad de hidratos de carbono de la dieta, pero nuestros resultados indican que su calidad puede ser aún más relevante para preservar la salud y aumentar la esperanza de vida», subraya Jordi Salas-Salvadó, catedrático distinguido de Nutrición de la URV, investigador ICREA y coautor del estudio.

La fibra y los cereales integrales, responsables de los beneficios

El análisis también ha permitido identificar qué componentes de los hidratos de carbono de calidad tienen mayor peso en esta asociación. Los beneficios se explican principalmente por un mayor consumo de fibra y de cereales integrales. De hecho, las personas con una menor ingesta de fibra presentaban un 51 % más de riesgo de morir por cualquier causa y un 72 % más de riesgo de morir por cáncer. También se observó un aumento del riesgo entre los participantes que consumían menos cereales integrales, mientras que el índice glucémico, analizado de forma aislada, no mostró una relación significativa con la mortalidad.

Según los investigadores, estos beneficios podrían explicarse porque los alimentos vegetales ricos en fibra también aportan vitaminas, minerales y otros compuestos bioactivos que contribuyen a mejorar la salud metabólica y a reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Por ello, concluyen que una estrategia sencilla para mejorar la salud consiste en priorizar frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, y reducir el consumo de bebidas azucaradas y productos elaborados con harinas refinadas.

Referencia: Vázquez-Lorente H, Nishi SK, Shyam S, Martínez-González MA, Corella D, Estruch R, Ros E, Gómez-Gracia E, Fiol M, Lapetra J, Serra-Majem L, Esteve-Luque V, Babio N, Fitó M, Toledo E, Sorlí JV, Zazpe I, Salas-Salvadó J. Carbohydrate quality index and mortality risk in older adults at high cardiovascular risk. Food & Function. 2026;17:4404-4414.

Roger Martínez, a second-year student of Advertising Graphics at the School of Art and Design of the Tarragona Provincial Council, is the winner of the ‘Olympus Scholarship’ 2026. The scholarship has as its starting point the charity dinner that the Olympus Palace 4* Hotel in Salou holds annually and which this year benefits
the IRB CatSud for cardiology research.

Among the projects presented by students in the Professional Project Management module, Roger Martínez’s poster was unanimously selected in first place by the jury. The 21-year-old from Vallecas thus obtained a scholarship with a financial award of 500 euros and a full weekend stay for 2 people at the Olympus Palace 4* Hotel. The proposal put forward by Roger is focused on «this poster represents a collage of the territory, where there are elements linked to the world of cardiology, healthy food and everything that helps to have a strong heart. All of this has helped me to become aware of how important it is to be healthy», explained the winner.

Cardiology research at IRB CatSud

IRB CatSud has more than 40 research groups. One is the Translational and Clinical Cardiology Research Group of Tarragona, a group that carries out its activity at the Joan XXIII University Hospital of Tarragona and recipient of the funds raised at this year’s edition of the solidarity dinner at the Olympus Palace Hotel. Its mission is to research and innovate in the field of cardiovascular diseases to develop strategies that allow more personalized treatments and improve the prognosis of patients.

More specifically, this group studies how to identify and use molecules or genes that help to detect and better understand heart diseases. It also works on the evaluation of patient characteristics that can contribute to increasing the severity of different cardiovascular diseases (myocardial infarction, heart failure, sudden death, etc.), with the aim of improving their prognosis. It also analyzes why some people respond differently to certain medications and how to improve treatment strategies to make them more effective and safer. It also investigates techniques to treat coronary and valvular diseases in a minimally invasive way, correct arrhythmias and optimize the operation of pacemakers and defibrillators, among other lines of work.

Delivery to the SUMMIT rooftop

The panoramic terrace of the Hotel Olympus Palace 4* hosted the formal ceremony for the ‘Olympus Scholarship’ award ceremony. The members of the jury, the team of the Hotel Olympus Palace 4* and the students, accompanied by friends and family, gathered to learn the final verdict. In addition to the winner, it was also revealed that the posters presented by Alba Pocurull and Andrea Hernández were the finalists ex aequo. Both of them won a one-night stay for 2 people at the Hotel Olympus Palace 4*. However, the hotel also rewarded the efforts of the other students by giving them a day at the SUMMIT for 2 people with a meal included during this summer.

The representative of the property of the Hotel Olympus, Gil Cristià, highlighted during his speech «the gratitude to the participating students for the work carried out and for their dedication. I also want to thank the management and teaching staff of the School of Art and Design of the Tarragona Provincial Council for their involvement and for the dedication of the jury.»

The Tarragona Provincial Council School of Art and Design emphasized that «this project has been quite an adventure, a process full of many emotions. A challenge that we have faced with shared enthusiasm from the very beginning. We have felt very welcomed and supported and we want to thank you,» emphasized Laura Casas, professor of the Professional Project Management module at the Tarragona Provincial Council School of Art and Design, accompanied by professors Itziar Solla, Silvia Iturria, Núria Anguren and Judith Guinovart, as well as Marcel Blázquez, director of the Tarragona Provincial Council School of Art and Design.

The students took home a reproduction of their proposal and enjoyed refreshments at the SUMMIT. The ‘Olympus Scholarship’ award ceremony was attended by Gil Cristià and José Miguel Vilchez, representatives of the ownership of the Hotel Olympus Palace 4 ; Joel Segura, director of the Hotel Olympus Palace 4 ; Marcel Blázquez, director of the School of Art and Design of the Tarragona Provincial Council; Laura Casas, Itziar Solla, Silvia Iturria, Núria Anguren and Judith Guinovart, professors at the School of Art and Design of the Tarragona Provincial Council; Pau Brull and Esther Fernández, representing the Rotary Club Tarragona; Joan Vendrell, director of the CatSud Biomedical Research Institute; and Maira Isaura Rojas, winner of the 2024 Olympus Scholarship.

The 2026 charity dinner will be held at the Olympus Palace 4* Hotel on Thursday, October 1 at 7 p.m. All aid will go entirely to research into the prevention of cardiovascular diseases at the CatSud Biomedical Research Institute and the Joan XXIII Hospital in Tarragona.

El deterioro cognitivo es uno de los principales desafíos asociados al envejecimiento. Aunque forma parte del proceso natural de hacerse mayor, factores como la obesidad, el síndrome metabólico o las enfermedades cardiovasculares pueden acelerar la pérdida de funciones como la memoria, la atención o la capacidad de planificar y tomar decisiones. Cada vez existe más evidencia de que la alimentación puede contribuir a preservar la salud cerebral. Un nuevo estudio liderado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Institut de Recerca Biomèdica CatSud (IRBCatSud) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN) ha observado que una mayor ingesta de colina y betaína se asocia con una evolución más favorable de algunas funciones cognitivas en personas mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.

El estudio, publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, se ha llevado a cabo con datos de 6.610 participantes del proyecto PREDIMED-Plus, uno de los ensayos clínicos más grandes de Europa sobre alimentación y estilo de vida. El equipo investigador evaluó los hábitos alimentarios y la función cognitiva de hombres y mujeres de entre 55 y 75 años durante un periodo de dos años.

La investigación se centró en dos nutrientes presentes de forma natural en diversos alimentos: la colina y la betaína. La colina es un nutriente esencial implicado en la formación de las membranas celulares y en la producción de acetilcolina, un neurotransmisor fundamental para procesos como la memoria y el aprendizaje. Está presente principalmente en los huevos, el pescado, las carnes magras y los productos lácteos. La betaína, que deriva de la colina, participa en diferentes procesos metabólicos y de protección celular, y es especialmente abundante en los cereales integrales, las espinacas, la remolacha y algunos mariscos.

Mejor evolución de la atención, el lenguaje y la función ejecutiva

Los resultados muestran que las personas con una mayor ingesta de colina presentaron una evolución más favorable de la atención y del lenguaje a lo largo de los dos años de seguimiento. Paralelamente, una mayor ingesta de betaína se asoció con una mejor evolución de la función ejecutiva —el conjunto de capacidades que permite planificar, resolver problemas o tomar decisiones— y también del lenguaje. Las asociaciones fueron especialmente evidentes entre los participantes con los consumos más elevados de estos nutrientes.

«Nuestros resultados sugieren que nutrientes presentes en alimentos de consumo habitual pueden contribuir a preservar determinadas funciones cognitivas durante el envejecimiento», explican Héctor Vázquez-Lorente y José María Manzanares-Errazu, primeros autores del estudio e investigadores del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV.

Para Jordi Salas-Salvadó, investigador principal del proyecto PREDIMED-Plus y catedrático de Nutrición de la URV, este trabajo refuerza la importancia de la dieta más allá de la salud cardiovascular: «Cada vez disponemos de más evidencia de que la alimentación también influye en la salud cerebral. Nuestros resultados indican que nutrientes como la colina y la betaína podrían contribuir al mantenimiento de algunas funciones cognitivas durante el envejecimiento».

Los investigadores consideran que promover patrones alimentarios ricos en alimentos que aporten colina y betaína podría formar parte de futuras estrategias nutricionales orientadas a preservar la salud cognitiva durante el envejecimiento. No obstante, subrayan que serán necesarios estudios con un seguimiento más prolongado para confirmar estos beneficios y determinar hasta qué punto pueden contribuir a prevenir el deterioro cognitivo y la demencia a largo plazo. El estudio ha sido liderado por Héctor Vázquez-Lorente y José María Manzanares-Errazu como primeros autores, y por Lidia Daimiel y Jordi Salas-Salvadó como autores sénior. También han participado investigadores de numerosas instituciones españolas integradas en el consorcio CIBER-PREDIMED-Plus.

Referencia: Vázquez-Lorente H, Manzanares-Errazu JM, Babio N, Ruiz-Canela M, Corella D, Hernando J, et al. Dietary Choline and Betaine Intake and 2-year Changes in Cognitive Function in Older Adults With Overweight or Obesity and Metabolic Syndrome: A Prospective Cohort Analysis. Am J Clin Nutr. 2026 May;123(5):101265. doi: 10.1016/j.ajcnut.2026.101265. Epub 2026 Mar 11. PMID: 41825530; PMCID: PMC13197923.

La diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina afectan a millones de personas en todo el mundo y aumentan considerablemente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y otras patologías crónicas. Sin embargo, todavía no se conocen del todo los mecanismos biológicos que explican por qué estas alteraciones metabólicas se asocian con un menor índice de supervivencia. Un estudio internacional liderado por investigadores de la Universidad Rovira i Virgili, el Instituto de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud) y el CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) ha identificado una serie de patrones moleculares presentes en la sangre que permiten detectar a las personas con mayor riesgo de mortalidad.

La investigación, publicada en la revista Metabolism , se ha desarrollado en el marco del proyecto PREDIMED y se basa en la metabolómica, una disciplina que analiza cientos de moléculas del organismo para obtener una fotografía detallada de su funcionamiento. Estas moléculas, llamadas metabolitos, son producto de los procesos metabólicos del cuerpo y contienen información sobre factores genéticos, alimentación, estilo de vida o estado de salud de una persona.

El equipo investigador analizó muestras de plasma —fracción líquida de la sangre en las que flotan las células sanguíneas— de cerca de 700 personas de edad avanzada con un elevado riesgo cardiometabólico. Mediante técnicas avanzadas de espectrometría de masas, examinaron cientos de metabolitos e identificaron a 31 asociados a la diabetes tipo 2 y 105 relacionados con la resistencia a la insulina.

A partir de estos datos, los investigadores construyeron dos firmas metabolómicas, es decir dos huellas biológicas que reflejan los cambios del metabolismo cuando se desarrolla diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina. Los resultados muestran que las personas con una presencia más marcada de estas firmas presentaban un riesgo significativamente superior de morir durante el período de seguimiento.

Más concretamente, los participantes con una huella metabólica asociada a la diabetes tipo 2 tenían un 52% más de riesgo de mortalidad por cualquier causa. En el caso de resistencia a la insulina, este incremento fue del 33%. Además, los investigadores identificaron varios metabolitos comunes a ambas alteraciones, que también se asociaban a peor pronóstico.

Para comprobar la solidez de los resultados, el equipo investigador replicó el análisis en tres grandes cohortes independientes de Estados Unidos, que contienen datos recopilados durante décadas: los estudios Nurses’ Health Study I , Nurses’ Health Study II y Health Professionals Follow-up Study . Esta validación externa confirmó a las asociaciones observadas inicialmente en la población mediterránea de PREDIMED.

«Estos resultados nos ayudan a entender mejor los mecanismos biológicos que conectan las alteraciones del metabolismo de la glucosa con riesgo de mortalidad», explica Jesús F. García Gavilán, investigador del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV. El investigador, primer firmante del artículo, también pone de manifiesto el potencial de la metabolómica: «Si reunimos suficiente evidencia, los metabolitos pueden ser una gran herramienta para determinar el nivel de riesgo de un paciente, e incluso abrirían la puerta a adoptar estrategias de prevención precisas y personalizadas».

El estudio es fruto de una amplia colaboración internacional entre instituciones de España y Estados Unidos, entre ellas la URV, el IRB CatSud, el CIBEROBN, la Universidad de Navarra, la Facultad de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard y el Broad Institute. La investigación ha estado liderada por investigadores del grupo ANUT-DSM de la URV, el IRB-CatSud y el CIBEROBN, y se enmarca en una línea de investigación en metabolómica impulsada a través de un proyecto de los National Institutes of Health, coordinado por los investigadores Jordi Salas-Salvadó (URV) y Frank Hu Navarra).

Referencia: García-Gavilán JF, Paz-Graniel I, Pérez-Acosta JA, Ruiz-Canela M, Li J, Clish C, et al. Perfiles metabolómicos de la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina y sus asociaciones con la mortalidad total . Metabolism. 2026;156599.

 

Las variantes genéticas que favorecen una mayor fertilidad pueden haberse mantenido a lo largo de la evolución humana, aunque también aumenten el riesgo de padecer enfermedades y se asocien con una menor esperanza de vida. Esta es la principal conclusión de un estudio que contribuye a explicar por qué la selección natural no ha eliminado muchas variantes genéticas relacionadas con enfermedades comunes.

 

El trabajo, liderado por el Instituto de Biología Evolutiva (IBE, CSIC-Universitat Pompeu Fabra) y con la participación del Hospital Universitari Institut Pere Mata, el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud y el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), se ha publicado en la revista científica Nature Ecology & Evolution. La investigación ha analizado datos genómicos a gran escala para estudiar la relación entre la fertilidad, la longevidad y la predisposición genética a 62 enfermedades.

Los resultados indican que la selección natural tiende a maximizar la fertilidad durante la edad reproductiva. Por este motivo, favorece variantes genéticas que incrementan el éxito reproductivo, aunque estas mismas variantes conlleven un mayor riesgo de desarrollar enfermedades o una menor longevidad en etapas posteriores de la vida.

 

“Los resultados ayudan a entender por qué la selección natural no ha eliminado muchas variantes asociadas a enfermedades comunes que tienen un gran impacto sobre la salud”, explica el Dr. Arcadi Navarro, director general del Barcelonaβeta Brain Research Center, responsable del Grupo de Investigación en Genómica e investigador principal del IBE (CSIC-UPF). “Algunas de estas variantes podrían haber sido favorecidas porque incrementaban el éxito reproductivo de nuestros antepasados, aunque esto implicara un coste para la salud o una menor esperanza de vida más adelante”, añade el también catedrático e investigador ICREA de la UPF y coautor de correspondencia del estudio.

 

Los investigadores han observado que las variantes genéticas asociadas simultáneamente con una mayor fertilidad y con un mayor riesgo de enfermedad presentan señales claras de haber sido favorecidas por la selección natural. Este patrón se observa tanto en periodos recientes como en escalas evolutivas que abarcan los últimos 50.000 años.

 

Los datos sugieren, por tanto, que las ventajas reproductivas asociadas a algunas variantes genéticas podrían haber compensado, desde un punto de vista evolutivo, sus efectos perjudiciales sobre la salud futura. Por término medio, los alelos (es decir, las distintas variantes que puede presentar un gen) asociados con un mayor riesgo de enfermedad también se relacionan con una mayor fertilidad y una menor longevidad.

 

El análisis a escala individual muestra que, entre las personas con un riesgo genético más elevado
de sufrir enfermedades, hay diferencias según si la enfermedad aparece de joven (como el autismo) o en la edad adulta (como el glaucoma).

Durante la etapa en que las personas pueden tener hijos, las que tienen un riesgo genético alto, pero no llegan a enfermar tienden a tener más. En cambio, cuando la enfermedad aparece en la edad adulta, pasa el contrario: las personas que acaban desarrollando la enfermedad son también las que han tenido más hijos. “Esto se explica porque enfermar de joven, durante los años en que se puede tener hijos, tiene un coste reproductivo alto; en cambio, cuando la enfermedad aparece en la edad adulta, este coste es menor, porque en aquel momento la mayoría de las personas ya se han reproducido”, señala Eva Brigos Barril, investigadora predoctoral del IBE (CSIC-UPF) y primera autora del estudio.

Esto no significa que las enfermedades de inicio tardío aumenten la fertilidad, sino que algunas de las variantes genéticas que incrementan su riesgo también podrían haber favorecido el éxito reproductivo durante la juventud.

 

 

Una nueva perspectiva evolutiva sobre la salud humana

 

La investigación se enmarca en la teoría de la historia vital, que estudia cómo los organismos distribuyen unos recursos limitados entre funciones como el crecimiento, la reproducción y el mantenimiento del organismo.

 

“Una de las grandes preguntas de la genética es por qué siguen existiendo variantes que aumentan el riesgo de padecer una enfermedad. Nuestro trabajo aporta evidencias de que, en algunos casos, estas variantes también proporcionan ventajas reproductivas”, destaca el Dr. Gerard Muntané, investigador del Hospital Universitari Institut Pere Mata y del Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili, investigador colaborador y profesor de la Universitat Pompeu Fabra.

 

En este contexto, la teoría de la pleiotropía antagonista plantea que una misma variante genética puede tener efectos beneficiosos en una etapa de la vida y efectos perjudiciales en otra. Por ejemplo, una variante puede favorecer la reproducción durante la juventud y, al mismo tiempo, incrementar el riesgo de desarrollar una enfermedad durante la vejez.

 

El nuevo estudio aporta el análisis genómico más amplio realizado hasta la fecha en humanos para poner a prueba esta hipótesis. Los resultados refuerzan la idea de que la selección natural prioriza los efectos que se producen antes o durante la edad reproductiva, mientras que tiene una menor capacidad para eliminar variantes que provocan consecuencias perjudiciales en etapas posteriores.

 

Esta perspectiva ayuda a responder a uno de los grandes interrogantes de la genética evolutiva humana: por qué siguen existiendo de forma tan generalizada variantes genéticas que incrementan el riesgo de padecer enfermedades comunes y que tienen un coste importante para la salud.

 

Según los resultados, la respuesta se encontraría, al menos en parte, en el hecho de que algunas de estas variantes también han aportado ventajas reproductivas. Por tanto, su persistencia no sería una anomalía evolutiva, sino el resultado de un equilibrio entre los beneficios durante la edad fértil y los costes que aparecen más adelante.

 

Artículo de referencia:

Brigos-Barril E, Vasallo C, Farré X, et al. Genetic trade-offs in fertility and longevity explain the maintenance of disease-associated alleles in humans. Nature Ecology & Evolution (2026). DOI: 10.1038/s41559-026-03140-z.

 

Un estudio liderado por el IRB CatSud y el HUIPM revisa 122 trabajos sobre compuestos como la vitamina D3 o el magnesio, en algunos trastornos psiquiátricos

 

Trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la depresión mayor o el trastorno del espectro autista (TEA) se han relacionado en los últimos años con la disfunción mitocondrial, es decir, con una pérdida de capacidad de las células para producir la energía necesaria para su funcionamiento. Ahora, un equipo del Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud) y el Hospital Universitari Institut Pere Mata (HUIPM) ha liderado una revisión sistemática sobre el uso de suplementos nutracéuticos (como la vitamina D3, la coenzima Q10, el magnesio o diferentes vitaminas del grupo B), necesarios para la función mitocondrial, como tratamiento complementario en estos trastornos psiquiátricos.

Teniendo en cuenta que el cerebro consume alrededor del 20% de la energía del organismo, producida mayoritariamente en las mitocondrias, el equipo investigador ha evaluado si la suplementación dirigida a esta vía biológica podía traducirse en beneficios clínicos. Para ello, los investigadores han revisado artículos publicados entre enero de 2007 y abril de 2024. A partir de 2.061 registros identificados inicialmente, finalmente se han evaluado 122 estudios que cumplían los criterios de inclusión.

Entre los suplementos estudiados está la vitamina D3, el compuesto más investigado en el conjunto de patologías. Los ensayos sobre prevención de la depresión no han demostrado un efecto global, pero algunos estudios han descrito mejoras en subgrupos concretos, como personas con depresión moderada o grave o en el período perinatal. La N-acetilcisteína mostró resultados más consistentes en algunos estudios sobre esquizofrenia, especialmente en síntomas globales y funciones cognitivas. El equipo investigador subraya que: “Los hallazgos de esta revisión indican que algunos nutracéuticos podrían tener un papel prometedor como tratamiento complementario en psiquiatría, pero hacen falta ensayos clínicos más robustos, con protocolos estandarizados y biomarcadores validados de eficacia, antes de trasladar esta evidencia a la práctica clínica”, explica Juan Tortajada, primer autor del estudio y miembro del grupo de Genética y Ambiente en Psiquiatría (GAP) del HUIPM-IRB CatSud-URV.

Los autores también señalan la necesidad de incorporar factores socioeconómicos, como el nivel educativo y los ingresos, en futuras investigaciones. Estos elementos pueden influir en el acceso, la adherencia y la continuidad de los tratamientos nutracéuticos, y son clave para diseñar estrategias inclusivas en la atención psiquiátrica.

El estudio, dirigido por Lourdes Martorell y con Juan Tortajada y Bengisu Kevser Bulduk como primeros autores, se ha publicado en la revista General Psychiatry. La investigación se ha desarrollado en el marco de una colaboración interCIBER, con la participación del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER). Esta cooperación ha permitido combinar la experiencia en salud mental con el conocimiento especializado en patología mitocondrial. Glòria Garrabou (IDIBAPS, UB, HCB, CIBERER), coautora del trabajo que ha aportado una mirada traslacional, comenta que “este trabajo podría redundar en el desarrollo de nuevas aproximaciones terapéuticas para los trastornos mentales que combinaran la farmacología convencional con suplementos nutricionales”.

 

Referencia bibliográfica: Tortajada, J., Bulduk, B. K., Alfonso-Landete, B., Alcaide-Barriga, P., Ballvé-Gelonch, B., Garrabou, G., Vilella, E., Alonso, Y., Valiente-Pallejà, A., & Martorell, L. (2026). Clinical outcomes of mitochondrial-enhancing nutraceutical supplementation in psychiatric disorders: A systematic review. General psychiatry39(3), e70023. https://doi.org/10.1002/gps3.70023

El estudio ha contado con financiación del Instituto de Salud Carlos III y de la Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca (AGAUR) de la Generalitat de Catalunya.

 

 

El Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud) ha estado presente en Japón con motivo de una conferencia en el ámbito de la comprensión y el tratamiento de las enfermedades hepáticas. El responsable del grupo de Hepatología de IRB CatSud, Jordi Gracia-Sancho, participó como ponente invitado en el 62.º Congreso de la Sociedad Japonesa de Hepatología, celebrado en la ciudad de Niigata (Japón) los días 18 y 19 de junio.

Durante el congreso, Gracia-Sancho impartió una conferencia centrada en los mecanismos fisiopatológicos de la hipertensión portal y en la base terapéutica de las estrategias emergentes para tratar esta enfermedad, una de las principales complicaciones de las enfermedades hepáticas crónicas. Su intervención permitió compartir los últimos avances en este campo y generar un enriquecedor debate científico con investigadores y clínicos de referencia internacional.

Según el investigador, esta actividad “refuerza la proyección internacional del IRB CatSud y consolida su presencia en Japón, un país con una larga tradición de excelencia en investigación biomédica y con el que el instituto mantiene vínculos científicos cada vez más estrechos”.

 

El próximo 12 de agosto tendrá lugar uno de los fenómenos astronómicos más destacados de los últimos años. La oscuridad del eclipse puede dar una falsa sensación de seguridad, pero la radiación solar sigue llegando al ojo en las fases parciales. Durante el eclipse, pues, mirar directamente al sol sin protección, puede causar una lesión retinal y, dado que la retina no tiene receptores del dolor, el daño puede producirse sin percibir molestias. De hecho, estas molestias pueden manifestarse horas después en forma de visión borrosa o una mancha oscura en el centro del campo visual. Ante estos riesgos, la prevención es, por tanto, esencial. Pere Romero, responsable del grupo de Oftalmología RETIPROGRAM del IRB CatSud y jefe del servicio de Oftalmología del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, recuerda que es necesario tener en cuenta las siguientes consideraciones para no poner en riesgo nuestra vista:

 

  1. Utilizar solo gafas de eclipse homologadas

Tienen que indicar la norma ISO 12312-2, el marcado CE, el fabricante y las instrucciones de uso.

 

  1. Revisar los filtros antes de ponérnoslas

No utilizar si están rayadas, perforadas, rotas o deterioradas.

 

  1. Descartar soluciones improvisadas

Las gafas de sol, las radiografías, los cristales ahumados u otros filtros caseros no protegen a la retina.

 

  1. No combinar las gafas con instrumentos ópticos.

Prismáticos, telescopios y cámaras necesitan filtros solares específicos instalados correctamente. Las gafas, por sí solas, no son suficientes.

 

  1. Mantenerlas puestas durante las fases parciales

Solo pueden retirarse en plena totalidad, dentro de la franja de totalidad y cuando el sol está completamente oculto. Al primer punto de luz, es necesario volver a ponerlas y, en caso de duda, mejor mantenerlas siempre puestas.

 

NIÑOS: SUPERVISIÓN CONSTANTE

Es necesario comprobar que miren siempre a través del filtro y que no intenten observar el sol por encima o por los laterales de las gafas. Tampoco hay que andar con las gafas puestas.

 

¿Cuándo es necesario consultar a un especialista?

 

Después del eclipse, si aparece visión borrosa, distorsión de las imágenes o una mancha fija en el centro de la visión, es necesario solicitar una valoración oftalmológica. Debe tenerse en cuenta que los síntomas pueden aparecer entre dos y seis horas después de la exposición. En todo caso, para evitar daños, es necesario tener presentes las recomendaciones que se han dado para disfrutar de este fenómeno con total seguridad. En este sentido, desde el IRB CatSud se repartirán gafas homologadas entre el personal de la institución para que todo el mundo pueda disfrutar de la experiencia de manera segura. A través de una comunicación interna, se informará sobre el procedimiento de entrega de estas gafas.