Estudiar el efecto de un programa de ejercicio físico en personas con esquizofrenia o trastorno del espectro autista, éste ha sido el objetivo del proyecto VITACTIVA’T, impulsado por el Hospital Universitari Institut Pere Mata (HUIPM) y el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud) y con colaboración de la Universidad Rovira i Virgili (URV). Las conclusiones se han dado a conocer en una jornada celebrada en el Reus Deportiu, el espacio que ha acogido las sesiones deportivas del proyecto VITACTIVA’T, y que ha reunido a participantes, familiares y profesionales de salud mental.

En cuanto a los resultados del estudio, el equipo investigador ha expuesto que la práctica regular de ejercicio puede contribuir a mejorar distintos indicadores de salud en estas personas. En este sentido, algunos de los principales hallazgos que destacan son:

El equipo investigador también ha identificado que los participantes consumen una elevada proporción de alimentos ultraprocesados, un hábito relacionado con peores indicadores de salud metabólica y con factores psicosociales desfavorables, lo que refuerza la necesidad de trabajar para reducir su consumo en esta población.

En conjunto, estos resultados confirman el papel del ejercicio físico, junto con la nutrición y otros factores de estilo de vida, como herramienta complementaria con potencial para mejorar la salud física y mental de las personas con trastornos mentales graves. Todo ello ha motivado al equipo a dar continuidad a esta línea de investigación, poniendo en marcha el VITACTIVA’T 2.

Una nueva etapa centrada en el ejercicio físico

Durante la jornada se ha presentado también la nueva edición del proyecto, el VITACTIVA’T 2, que iniciará un nuevo programa de ejercicio el próximo mes de octubre. Esta nueva fase centrará su intervención exclusivamente en la actividad física y se dirigirá a personas con esquizofrenia u otros trastornos psicóticos.

Lourdes Martorell, investigadora principal del proyecto, ha explicado que «el programa de ejercicio físico tendrá ahora una duración de seis meses e incluirá tres sesiones semanales, aumentando tanto la duración de la intervención como la frecuencia de las sesiones para ajustarse a la pauta recomendada por la Organización Mundial de la Salud». En cuanto a los resultados, «los investigadores implicados confiamos en que esta intensificación del ejercicio genere nueva evidencia sobre su papel como terapia complementaria al tratamiento habitual de las personas con esquizofrenia u otros trastornos psicóticos, a partir del estudio de la cognición, la calidad de vida y diversos biomarcadores. El proyecto también buscará identificar factores específicos y recomendaciones personalizadas”, explica Martorell.

La jornada ha puesto punto final a la primera edición del proyecto en un ambiente de reencuentro e ilusión. El equipo investigador ha querido agradecer la confianza y el compromiso de todas las personas participantes, así como de sus familias y profesionales que han hecho posible esta iniciativa. Asimismo, se han mostrado optimistas de cara al VITACTIVA’T 2 y han destacado su voluntad de continuar generando evidencia científica que contribuya a consolidar el ejercicio físico como una estrategia complementaria para mejorar la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas con trastornos mentales graves.

El IRB CatSud participa en el proyecto europeo Biomarkid, que analiza marcadores biológicos en el cuerpo con el objetivo de mejorar la evaluación nutricional en niños

Determinar con precisión qué comen los niños sigue siendo un reto para la práctica clínica y la investigación. Tradicionalmente, el seguimiento de la dieta se ha basado en cuestionarios que dependen de la memoria y la percepción de las familias, con el consiguiente sesgo subjetivo.

En este contexto, el Instituto de Investigación Biomédica CatSud (IRB CatSud, antes IISPV) ha tenido un papel activo en una línea de investigación que apuesta por la metabolómica como herramienta objetiva para analizar los patrones alimentarios en edades tempranas: el proyecto Biomarkid. Este estudia los metabolitos, compuestos generados por el metabolismo, presentes en fluidos como la sangre o la orina, que pueden actuar como indicadores de la dieta real.

El estudio, con personal investigador del IRB CatSud y de la Universidad Rovira i Virgili (URV), recopila la evidencia científica existente sobre la relación entre dieta y perfiles metabolómicos en niños y adolescentes. La revisión analiza datos de cerca de 6.000 participantes de 12 países y pone de manifiesto el potencial de estos compuestos para identificar patrones dietéticos.

Los resultados muestran que algunos metabolitos se relacionan con alimentos concretos. Por ejemplo, el hipurato y la prolina betaína aumentan con el consumo de frutas y verduras y con una mayor adherencia a la dieta mediterránea. En cambio, niveles más bajos de estos compuestos pueden indicar una alimentación con mayor presencia de ultraprocesados. También se han identificado otras relaciones relevantes, como la presencia de DHA —asociado al consumo de pescado— o los niveles de aminoácidos vinculados a la calidad de la dieta.

Estos resultados apuntan a la posibilidad de obtener una “huella metabólica” de la alimentación, con aplicaciones directas en la mejora del diagnóstico y el seguimiento nutricional en pediatría.

Hacia una nutrición más personalizada desde la infancia

Aunque los investigadores destacan que todavía es necesario ampliar la evidencia científica, especialmente en población infantil, la metabolómica se perfila como una herramienta clave para avanzar hacia una nutrición más precisa. Esta línea de investigación permitiría no solo identificar con mayor exactitud los hábitos alimentarios, sino también entender cómo responde el organismo de los niños a diferentes dietas.

Nuevas evidencias ponen de relieve el papel de la alimentación en la salud cerebral de los adolescentes, una etapa vital en la que la cognición se ve influida tanto por factores nutricionales como por otros elementos como los hábitos de vida y el bienestar psicológico. Dos estudios del Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, anteriormente IISPV), en colaboración con el Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal) —centro impulsado por la Fundación ”la Caixa”— y publicados en la revista Nutrients, exploran cómo la dieta mediterránea y los ácidos grasos en sangre se asocian con distintas funciones cognitivas en adolescentes de Cataluña. En ambos estudios participaron cerca de 630 jóvenes.

El estudio The Association Between the Mediterranean Diet and Fatty Acids in Red Blood Cells of Spanish Adolescents analiza la relación entre el grado de seguimiento de la dieta mediterránea —basada en frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva, frutos secos y pescado— y el tipo de grasas presentes en la sangre de los adolescentes, un indicador objetivo de sus hábitos alimentarios. Los resultados muestran que seguir este tipo de dieta favorece la absorción de nutrientes esenciales para el equilibrio del organismo y el correcto funcionamiento del cerebro. A nivel biológico, al tratarse de una dieta rica en grasas omega‑3, contribuye al equilibrio de las neuronas y a la prevención del daño por oxidación. Según el grupo de investigación NeuroÈpia del IRB CatSud, este tipo de alimentación puede favorecer una composición lipídica más saludable desde las primeras etapas de la vida.

Los omega‑3, asociados a una mejor función cognitiva

Un segundo estudio, titulado Red Blood Cell Fatty Acid Patterns and Cognitive Functions in Adolescents, se centra en la relación entre las grasas presentes en la sangre de los adolescentes y distintas capacidades cognitivas, como el razonamiento, la memoria y la toma de decisiones. Los resultados indican que los adolescentes con niveles más elevados de omega‑3 obtienen mejores resultados en el razonamiento y en algunos aspectos de la toma de decisiones. Estas capacidades, que se desarrollan intensamente durante la adolescencia, son fundamentales para el funcionamiento cognitivo y pueden verse influidas tanto por factores biológicos como por el estilo de vida. Los resultados refuerzan la idea de que los omega‑3, presentes sobre todo en el pescado azul, los frutos secos y algunos aceites vegetales, pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo cognitivo en esta etapa.

Bienestar emocional, estilos de vida y función cognitiva

Más allá de la nutrición, el desarrollo del cerebro durante la adolescencia también se ve influido por el bienestar psicológico y los estilos de vida. Un tercer estudio del IRB CatSud‑ISGlobal publicado en Frontiers in PsychologyExploring the interplay of neuropsychological functions, psychological wellbeing, and lifestyle through principal component analysis: a comprehensive study— presenta resultados que indican que un menor bienestar emocional y el consumo de alcohol o tabaco se asocian con más síntomas de TDAH, mientras que la actividad física se relaciona positivamente con funciones ejecutivas vinculadas a la toma de decisiones y la regulación emocional. En este estudio, se trabajó con una muestra de 523 adolescentes en Cataluña.

Según el autor de los estudios, Nicolas Ayala‑Aldana, y el investigador principal del grupo NeuroÈpia, Jordi Julvez, estos hallazgos ponen de manifiesto la importancia de promover hábitos alimentarios y estilos de vida saludables durante la adolescencia para favorecer el desarrollo cognitivo. Aunque se trata de estudios observacionales, los resultados aportan evidencias útiles para diseñar estrategias de promoción de la salud que integren la alimentación con otros factores clave del estilo de vida.

Referencias bibliográficas

Ayala-Aldana N, Pinar-Martí A, Ruiz-Rivera M, Lázaro I, Sala-Vila A, Healy DR, Contreras-Rodriguez O, Casanova J, Sola-Valls N, Vrijheid M, Julvez J. Red Blood Cell Fatty Acid Patterns and Cognitive Functions in Adolescents: A Pooled Analyses with Two Cohort Study Data Sets. Nutrients. 2025 Nov 5;17(21):3483. doi: 10.3390/nu17213483. PMID: 41228554; PMCID: PMC12609364.

Ayala-Aldana N, Lafuente D, Lázaro I, Pinar-Martí A, Manidis A, Bernardo-Castro S, Fernandez-Barres S, Healy DR, Vrijheid M, Contreras-Rodríguez O, Sala-Vila A, Julvez J. The Association Between the Mediterranean Diet and Fatty Acids in Red Blood Cells of Spanish Adolescents. Nutrients. 2025 Sep 6;17(17):2888. doi: 10.3390/nu17172888. PMID: 40944276; PMCID: PMC12430225.

Ayala-Aldana, N., Ruiz-Rivera, M., Pinar-Martí, A., López-Vicente, M., Contreras-Rodríguez, O., & Julvez, J. (2025). Exploring the interplay of neuropsychological functions, psychological wellbeing, and lifestyle through principal component analysis: a comprehensive study. Frontiers in psychology, 16, 1692251. doi: 10.3389/fpsyg.2025.1692251. PMID: 41488935; PMCID: PMC12756113.

Un nuevo estudio revela alteraciones musculares y metabólicas relevantes en pacientes con COVID persistente

Un equipo investigador Grupo de Investigación en Autoinmunidad, Infección y Trombosis (GRAIÏT) del Institut d’Investigació Biomèdica Catalunya Sud, de los servicios de Medicina Interna y Fisiología Clínica y Evaluación Funcional del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, ha presentado nuevas evidencias que confirman el impacto profundo y sostenido de la infección por SARS‑CoV‑2 en el sistema muscular y metabólico de las personas afectadas por la Condición post COVID‑19 (COVID persistente). Los resultados del estudio «Assessment of Physical Status and Analysis of Lipidomic and Metabolomic Alterations in Patients with Post‑COVID‑19 Condition» subrayan la necesidad de impulsar programas específicos de rehabilitación y reacondicionamiento físico para mejorar la recuperación de los pacientes y se han publicado en la revista científica PLOS ONE de este mes de marzo.

En el estudio se pone de manifiesto una afectación muscular periférica significativa relacionada con la infección. Esta alteración comporta una pérdida marcada de rendimiento físico, uno de los síntomas más frecuentes e incapacitantes de la enfermedad. Los investigadores destacan que los pacientes podrían beneficiarse de protocolos de rehabilitación personalizados para recuperar fuerza, resistencia y funcionalidad.

Asimismo, en el análisis del metabolismo corporal mediante técnicas metabolómicas y lipidómicas, se han detectado cambios que pueden explicar algunos de los síntomas de los pacientes:

Según los responsables del trabajo, estos hallazgos refuerzan la idea de que la Condición post COVID‑19 es un trastorno multisistémico y que requiere un abordaje integral que combine rehabilitación física, seguimiento metabólico e intervenciones personalizadas.

Los investigadores señalan que los resultados abren la puerta a desarrollar estrategias terapéuticas más específicas y a orientar mejor los circuitos asistenciales destinados a los pacientes con COVID persistente.

• El proyecto IUNS ACTIVATOR analizará las brechas en la investigación en nutrición en Asia y su impacto en las políticas de salud

• La iniciativa quiere dar voz al continente asiático en la literatura científica y prepararlo para afrontar retos nutricionales

                     

Un proyecto liderado por el Institut de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud, antes IISPV) y la Universitat Rovira i Virgili (URV) evaluará el estado de la investigación en nutrición en Asia, identificando las brechas y necesidades existentes en este ámbito. Lo hará gracias a una subvención de la International Union of Nutritional Sciences (IUNS) de 5.000 dólares.

Con esta ayuda, durante los próximos cuatro años el equipo IUNS ACTIVATOR trabajará en la evaluación de la investigación en nutrición, reflexionará sobre cómo se alinea con las prioridades regionales y su impacto en las políticas públicas de salud. También se centrará en dinamizar los esfuerzos para generar evidencias relevantes a escala regional con el objetivo de mejorar la salud, tanto mediante mentoría como mediante la participación de actores clave.

 

“Llevar a cabo este estudio es significativo porque hay una escasa representación asiática en la literatura científica mundial. Es necesario identificar las necesidades que existen en el campo de la nutrición para saber si la investigación en Asia está preparada para afrontar sus retos específicos, enmarcados en una transición nutricional y en una creciente carga de enfermedades no transmisibles”, explica Sangeetha Shyam, investigadora del IISPV-URV, implicada en el proyecto IUNS ACTIVATOR: ‘Evaluación decenal asiática de la nutrición, reflexión y dinamización de esfuerzos para el futuro’.

El equipo responsable del proyecto reúne a 26 investigadores de 13 países de Asia y Europa, especializados en nutrición, metainvestigación y comunicación científica. Los objetivos del estudio buscan, además, implicar a los jóvenes para garantizar la relevancia y la sostenibilidad de las soluciones propuestas.

El Auditorio del Hospital Universitario Sant Joan de Reus acogió, este viernes 23 de enero de 2026, la jornada “Aspectos importantes en el diseño y ejecución de estudios clínicos de nutrición”, organizada por la Unidad de Investigación Clínica (UIC) del IISPV. El encuentro reunió a cerca de 80 profesionales vinculados a la investigación en nutrición, la salud y las ciencias biomédicas, en una sesión centrada en la calidad, el rigor y la transparencia de los estudios clínicos.
La jornada comenzó con la intervención de la Dra. Sangeetha Shyam, que abordó el sesgo del investigador/a en la investigación en nutrición y las estrategias para prevenirlo. A continuación, el Dr. Jordi Salas-Salvadó ofreció una revisión completa de los elementos esenciales del diseño metodológico, desde el planteamiento del proyecto hasta el cálculo muestral, el reclutamiento y el plan estadístico. Tras una pausa para el café, la Dra. Nancy Babio explicó cómo planificar y gestionar datos en estudios clínicos, destacando la importancia de la calidad, la validación y la protección de la información. La Dra. Maria Vinaixa profundizó en las Buenas Prácticas de Laboratorio, poniendo énfasis en la trazabilidad, los protocolos y los sistemas de calidad necesarios para garantizar la reproducibilidad científica.
Las Dras. Verónica Luque y Carme Rubio compartieron las claves para un buen reclutamiento de participantes, mientras que la Dra. Indira Paz Graniel expuso estrategias para mejorar la retención y evitar el dropout, uno de los retos más frecuentes en los estudios clínicos. En el tramo final, la Dra. Sangeetha Shyam presentó las nuevas normas CONSORT 2025 y su impacto en el reporting de ensayos clínicos, y el Dr. Jordi Júlvez reflexionó sobre cómo comunicar resultados científicos de manera responsable y rigurosa. La clausura corrió a cargo del Dr. Joan Vendrell, que presentó la nueva Unidad de Investigación Clínica del IISPV, una apuesta estratégica para impulsar estudios clínicos de alto nivel y reforzar la investigación biomédica en el sur de Cataluña. La jornada puso de manifiesto la importancia de seguir trabajando por una investigación en nutrición más robusta, ética y con un impacto real en la salud de la población.
El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, ha analizado datos de 746 adultos mayores con alto riesgo cardio metabólico, que han sido seguidos durante seis años. El equipo investigador ha evaluado el grado de adherencia a la dieta mediterránea, la composición de la microbiota intestinal y la evolución de su función cognitiva a lo largo del tiempo. Los resultados indican que las personas que seguían de manera más fiel este patrón alimentario presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva. Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es la identificación de una “huella microbiana” propia de la dieta mediterránea. Este nuevo biomarcador, basado en la presencia y la abundancia de determinadas bacterias intestinales asociadas a este tipo de alimentación, también se relaciona con un deterioro cognitivo más lento. Según los autores, este hallazgo aporta nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea sobre el cerebro. Eje intestino-cerebro La función cognitiva incluye capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana. En paralelo, la microbiota intestinal está formada por billones de bacterias que intervienen en procesos clave como la digestión, la inmunidad o la producción de sustancias que influyen en el funcionamiento del organismo. En los últimos años, la investigación ha puesto de manifiesto la existencia del llamado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional mediante el cual los microorganismos intestinales pueden producir compuestos que llegan al cerebro y afectan su funcionamiento. “Este estudio demuestra que la microbiota intestinal es una pieza clave en los beneficios cognitivos de la dieta mediterránea”, explica Jiaqi Ni, primera autora del trabajo e investigadora predoctoral de la URV. “Nuestros resultados sugieren que algunas bacterias intestinales asociadas a una mayor adherencia a este patrón alimentario podrían proteger frente al deterioro cognitivo”. En la misma línea, el catedrático de la URV Jordi Salas-Salvadó, director del estudio, destaca que “identificar una huella microbiana asociada a la dieta mediterránea abre nuevas oportunidades para diseñar intervenciones nutricionales o microbianas orientadas a promover un envejecimiento cognitivo saludable”. Por su parte, las investigadoras del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV Nancy Babio y Stephanie K. Nishi subrayan la relevancia de los resultados en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la prevalencia de la demencia, y apuntan que mejorar la calidad de la dieta es una estrategia sencilla y accesible con beneficios reales para la salud cerebral. El trabajo ha sido liderado por la investigadora predoctoral Jiaqi Ni y dirigido por Jordi Salas-Salvadó, Nancy Babio y Stephanie K. Nishi, miembros de la Unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV, con la colaboración de investigadores del consorcio PREDIMED-Plus. El estudio se enmarca en una investigación multicéntrica que contribuye a profundizar en la relación entre alimentación, microbiota intestinal y salud cerebral a lo largo del envejecimiento. Referencia bibliográfica: Ni J, Hernández-Cacho A, Nishi SK, Babio N, Belzer C, Konstati P, Vioque J, Corella D, Castañer O, Vidal J, Moreno-Indias I, Torres-Collado L, Coltell O, Fitó M, Ruiz-Canela M, Wang DD, Tinahones FJ, Salas-Salvadó J. Mediterranean diet, gut microbiota, and cognitive decline in older adults with obesity/overweight and metabolic syndrome: a prospective cohort study. BMC Med. 2025 Dec 1;23(1):669. doi: 10.1186/s12916-025-04488-y. Un estudio con 746 personas mayores seguidas durante seis años identifica una “huella microbiana” asociada a este patrón alimentario y a una evolución cognitiva más favorable Seguir una dieta mediterránea no solo beneficia al corazón o al metabolismo, sino que también podría ayudar a preservar la función cognitiva a medida que el envejecimiento avanza. Así lo indica una investigación liderada por la Universitat Rovira i Virgili (URV), el IISPV y el CIBERobn, que muestra cómo este patrón alimentario se asocia a una microbiota intestinal más saludable y a un deterioro cognitivo más lento en personas mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.
El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, ha analizado datos de 746 adultos mayores con alto riesgo cardio metabólico, que han sido seguidos durante seis años. El equipo investigador ha evaluado el grado de adherencia a la dieta mediterránea, la composición de la microbiota intestinal y la evolución de su función cognitiva a lo largo del tiempo. Los resultados indican que las personas que seguían de manera más fiel este patrón alimentario presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva. Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es la identificación de una “huella microbiana” propia de la dieta mediterránea. Este nuevo biomarcador, basado en la presencia y la abundancia de determinadas bacterias intestinales asociadas a este tipo de alimentación, también se relaciona con un deterioro cognitivo más lento. Según los autores, este hallazgo aporta nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea sobre el cerebro. Eje intestino-cerebro La función cognitiva incluye capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana. En paralelo, la microbiota intestinal está formada por billones de bacterias que intervienen en procesos clave como la digestión, la inmunidad o la producción de sustancias que influyen en el funcionamiento del organismo. En los últimos años, la investigación ha puesto de manifiesto la existencia del llamado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional mediante el cual los microorganismos intestinales pueden producir compuestos que llegan al cerebro y afectan su funcionamiento. “Este estudio demuestra que la microbiota intestinal es una pieza clave en los beneficios cognitivos de la dieta mediterránea”, explica Jiaqi Ni, primera autora del trabajo e investigadora predoctoral de la URV. “Nuestros resultados sugieren que algunas bacterias intestinales asociadas a una mayor adherencia a este patrón alimentario podrían proteger frente al deterioro cognitivo”. En la misma línea, el catedrático de la URV Jordi Salas-Salvadó, director del estudio, destaca que “identificar una huella microbiana asociada a la dieta mediterránea abre nuevas oportunidades para diseñar intervenciones nutricionales o microbianas orientadas a promover un envejecimiento cognitivo saludable”. Por su parte, las investigadoras del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV Nancy Babio y Stephanie K. Nishi subrayan la relevancia de los resultados en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la prevalencia de la demencia, y apuntan que mejorar la calidad de la dieta es una estrategia sencilla y accesible con beneficios reales para la salud cerebral. El trabajo ha sido liderado por la investigadora predoctoral Jiaqi Ni y dirigido por Jordi Salas-Salvadó, Nancy Babio y Stephanie K. Nishi, miembros de la Unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV, con la colaboración de investigadores del consorcio PREDIMED-Plus. El estudio se enmarca en una investigación multicéntrica que contribuye a profundizar en la relación entre alimentación, microbiota intestinal y salud cerebral a lo largo del envejecimiento. Referencia bibliográfica: Ni J, Hernández-Cacho A, Nishi SK, Babio N, Belzer C, Konstati P, Vioque J, Corella D, Castañer O, Vidal J, Moreno-Indias I, Torres-Collado L, Coltell O, Fitó M, Ruiz-Canela M, Wang DD, Tinahones FJ, Salas-Salvadó J. Mediterranean diet, gut microbiota, and cognitive decline in older adults with obesity/overweight and metabolic syndrome: a prospective cohort study. BMC Med. 2025 Dec 1;23(1):669. doi: 10.1186/s12916-025-04488-y.

En el caso de personas que fuman 20 o más cigarrillos al día el riesgo se duplica. Son datos de un estudio liderado por la Unidad de Nutrición Humana de la URV

Fumar incrementa significativamente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Sin embargo, el consumo de alcohol, incluso en pequeñas cantidades, no ofrece ninguna protección frente a esta enfermedad, tal y como apuntaban hasta ahora algunos estudios previos. Así lo demuestra un nuevo estudio internacional liderado por Indira Paz-Graniel, investigadora de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili (URV), en colaboración con el equipo de Nutritional Epidemiology Research de la Université Sorbonne Paris Nord (Francia).

Parte del equipo investigador: Jordi Salas-Salvadó, Indira Paz-Graniel y Nancy Babio.

La investigación ha analizado conjuntamente los efectos del tabaco y del alcohol en el desarrollo de la diabetes tipo 2, aspecto hasta ahora poco explorado. El objetivo era esclarecer si, más allá de su influencia por separado, ambas conductas podían tener un efecto combinado sobre el riesgo de padecer la enfermedad.

Para ello, se utilizaron datos de más de 110.000 participantes de la cohorte NutriNet-Santé, una de las mayores de Europa en salud pública. Durante un seguimiento medio de 7,5 años se diagnosticaron 1.175 nuevos casos de diabetes tipo 2.

Los resultados muestran que las personas que fuman o han fumado alguna vez tienen un 25% más de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 que las que nunca lo han hecho. El riesgo es especialmente elevado en aquellas que fuman 20 o más cigarrillos al día, que duplican la probabilidad de sufrir la enfermedad en comparación con fumadores moderados o ligeros.

El equipo investigador también comprobó que el consumo de alcohol, en niveles bajos o moderados, no se asoció a ningún efecto protector frente a la diabetes tipo 2, datos que contradicen a estudios previos, que indicaban que este consumo de una copa de vino al día -o equivalente- podría disminuir el riesgo de padecer la enfermedad.

Cuando se analizó el consumo combinado de tabaco y alcohol, no se observó un aumento adicional del riesgo. Esto indica que, al menos en la población estudiada, ambas conductas no actúan de forma sinérgica sobre el desarrollo de la enfermedad.

«Sabemos que el tabaco es un factor de riesgo muy claro, pero nos sorprendió comprobar que el alcohol por sí solo no modificaba el riesgo de diabetes», explica Indira Paz-Graniel. Sin embargo, la investigadora advierte que los resultados deben interpretarse con precaución, ya que la cohorte NutriNet-Santé está formada mayoritariamente por mujeres con un nivel educativo elevado y hábitos de vida saludables. «Se necesitan más estudios en poblaciones diversas para comprender mejor la interacción entre el alcohol y la nicotina», añade.

En la investigación también participaron el catedrático Jordi Salas-Salvadó, director de la Unidad de Nutrición Humana de la URV, y la profesora Nancy Babio, ambos miembros del CIBERobn y del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV), junto con la investigadora principal.

Los resultados se han publicado en la revista American Journal of Preventive Medicine (agosto de 2025) y se han presentado en el Congreso Internacional de Nutrición de la International Union of Nutritional Sciences (IUNS), celebrado recientemente en París.

Referencia bibliográfica: Paz-Graniel I, Kose J, Duquenne P, et al. Alcohol, smoking and their synergy as risk factors for incident Type 2 Diabetes. American Journal of Preventive Medicine. 2025 Jul 31:108011. doi:10.1016/j.amepre.2025.108011

Siete investigadores e investigadoras hablaron sobre temas de investigación en salud, energía y medio ambiente, y sobre su impacto en la vida cotidiana. Este viernes por la tarde y sábado por la mañana tendrá lugar la feria de talleres científicos en la plaza Corsini de Tarragona, el acto central de la Noche de la Investigación

El director del IISPV, el Dr. Joan Vendrell (E) y el vicerrector de la URV, Urbano Lorenzo (D), con los ponentes (en el centro) de las microcharlas ‘Recerca pel canvi’ de este 2025. Foto: IISPV

El Racó de la Palma de Reus se convirtió este sábado en un centro de conocimiento científico con la celebración de las microcharlas “Investigación para el cambio”, un evento previo a la Noche Europea de la Investigación en el que participaron unas ochenta personas. El acto, organizado por el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV) con la colaboración de la Universidad Rovira i Virgili (URV), reunió a siete investigadores e investigadoras de diferentes centros del territorio que compartieron avances innovadores en temas relacionados con la salud, la energía y el medio ambiente.

Con un formato ágil y divulgativo, las intervenciones duraron diez minutos y explicaron de forma práctica los resultados de los estudios científicos realizados por los investigadores y cómo afectan a la vida de las personas. Por ejemplo, Cèlia Uroz, investigadora de la URV, explicó que las personas ingerimos 20.000 partículas de microplásticos al año, lo que equivale a una tarjeta de crédito a la semana, y habló sobre sus efectos en el intestino. Por su parte, Marta Llorens, investigadora del Instituto Catalán de Investigación Química (ICIQ), explicó cómo funcionan los antibióticos en el cuerpo y por qué es importante tomarlos con cuidado y siguiendo las indicaciones del médico.

El investigador y divulgador Martí Llaurador presentó el acto el sábado 20 de septiembre en el Racó de la Palma de Reus. Foto: IISPV

En el ámbito de la salud mental, Elisabet Vilella, investigadora del IISPV y del Instituto Pere Mata, comentó que una de cada cuatro personas sufre un problema de salud mental a lo largo de su vida. También habló sobre cómo varían los síntomas de los problemas mentales y los trastornos psiquiátricos según la edad o el género.

Las microcharlas destacaron el valor de la investigación que se realiza en el territorio y su impacto directo en la vida diaria. Además, hubo una buena interacción con el público, que pudo hacer preguntas a los investigadores sobre los temas tratados.

Continúan los actos de la Noche Europea de la Investigación

Estas microcharlas han sido un acto previo a la Noche Europea de la Investigación, una iniciativa divulgativa que tiene su actividad central con la feria de talleres científicos, que tendrá lugar la tarde del 26 de septiembre y la mañana del 27 en la plaza Corsini de Tarragona donde participarán más de 200 investigadores e investigadoras de la URV y de los institutos de investigación. Otra de las actividades previas es el taller familiar “Mucho más allá de la estética ”, sobre cómo la obesidad y la diabetes afectan al organismo, que tendrá lugar en el centro deportivo Viding Sant Jordi de Tarragona. 

También se acercará a los centros de secundaria de la demarcación de Tarragona a través de charlas divulgativas y se trasladará un año más a las Terres de l’Ebre, con la feria de talleres científicos que tendrá lugar el 3 de octubre en la plaza del Ayuntamiento de Tortosa.

La Nit Europea de la Recerca es un gran evento divulgativo que se celebra simultáneamente en más de 300 ciudades europeas y que tiene como objetivo acercar la ciencia a la ciudadanía. En la demarcación de Tarragona, la URV coordina el evento desde 2018, con una programación que cada año atrae a miles de personas.

La Nit Europea de Recerca cuenta con el apoyo del programa Horizon Europe de la Unión Europea y la colaboración de un consorcio de universidades e instituciones públicas catalanas. La programación completa se puede consultar en tarragona.nitdelarecerca.cat .

Con su lanzamiento en Oslo, hoy se inicia CancerWatch , una nueva Acción Conjunta de la UE que transformará la forma en que Europa recopila, armoniza y utiliza los datos sobre el cáncer. Coordinada por el Instituto Noruego de Salud Pública y con la participación de 92 organizaciones asociadas de 29 países , CancerWatch mejorará la calidad, la comparabilidad y la puntualidad de los datos de los registros poblacionales de cáncer (RPC) en toda Europa.

Miembros del grupo Grupo de Investigación Oncológica, Translacional, Epidemiológica y Clínica (GIOTEC) que participan en el proyecto CancerWatch JA

Disponer de datos precisos, completos y actualizados sobre el cáncer es esencial para monitorear tendencias, identificar desigualdades y evaluar el impacto de los programas de prevención, detección temprana y tratamiento, así como la calidad de vida y las tasas de supervivencia. CancerWatch garantizará que datos de alta calidad estén disponibles para el Sistema Europeo de Información sobre el Cáncer (ECIS) , que desempeña un papel fundamental en el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer y el Registro Europeo de Desigualdades en el Cáncer.

Por qué es importante? Actualmente, los datos sobre el cáncer en Europa varían en calidad, cobertura y actualidad. Algunas regiones carecen de una cobertura completa de los registros, mientras que otras se enfrentan a retrasos de más de dos años antes de poder compartir los datos. CancerWatch:

CancerWatch, una iniciativa paneuropea, reúne a registros nacionales de cáncer, institutos de salud pública, organizaciones de investigación y ministerios de salud en un esfuerzo coordinado para fortalecer la información sobre cáncer en Europa. La Acción Conjunta proporcionará nuevas herramientas, metodologías compartidas y una hoja de ruta para futuros indicadores de cáncer, a la vez que identificará oportunidades para ampliar la cobertura de los registros a regiones actualmente no cubiertas.

«Al mejorar la calidad y la puntualidad de los datos sobre el cáncer de Europa, CancerWatch ayudará a garantizar que las políticas y la investigación se basen en la mejor evidencia posible, salvando en última instancia vidas y mejorando la calidad de vida de los sobrevivientes del cáncer»,  dice  Giske Ursin , coordinadora del proyecto del Instituto Noruego de Salud Pública.

“Mejores datos se traducen en un mejor control del cáncer. Con CancerWatch, estamos sentando las bases para una prevención, un diagnóstico y un tratamiento más eficaces, así como para un acceso equitativo a la atención en toda Europa”,  añade  Gijs Geleijnse , coordinador científico del Instituto Noruego de Salud Pública.

Philippe Roux , Jefe de la Unidad de Cáncer y Salud en Todas las Políticas de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, destaca la importancia de CancerWatch.  «El Registro Europeo de Desigualdades en el Cáncer (ECIR) es un instrumento político fundamental que ayuda a los Estados miembros de la UE a identificar las desigualdades en la prevención, la atención y los resultados del cáncer, así como las áreas que pueden mejorarse. Animo encarecidamente a todos los países y partes interesadas a utilizarlo. En esencia, el ECIR se basa en datos poblacionales de alta calidad sobre el cáncer. A través de la Acción Conjunta CancerWatch, fortaleceremos esta base y proporcionaremos información oportuna para reducir las desigualdades en la lucha contra el cáncer en toda Europa».

Antecedentes: Los registros poblacionales de cáncer han sido la columna vertebral de la vigilancia del cáncer en Europa durante décadas, permitiendo a los países rastrear la incidencia, la mortalidad y la supervivencia. Sin embargo, las diferencias en los marcos legales, la interoperabilidad y los recursos implican que la integridad y la puntualidad de los datos varían considerablemente. CancerWatch se basa en el trabajo de la  Red Europea de Registros de Cáncer (ENCR)  el  Centro Común de Investigación (JRC) y  socios internacionales como la  Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) ,  uniendo esfuerzos para ofrecer información más rápida y fiable.

Acerca del proyecto

Para obtener más información, visite:  www.encr.eu/CancerWatch