La diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina afectan a millones de personas en todo el mundo y aumentan considerablemente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y otras patologías crónicas. Sin embargo, todavía no se conocen del todo los mecanismos biológicos que explican por qué estas alteraciones metabólicas se asocian con un menor índice de supervivencia. Un estudio internacional liderado por investigadores de la Universidad Rovira i Virgili, el Instituto de Recerca Biomèdica Catalunya Sud (IRB CatSud) y el CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) ha identificado una serie de patrones moleculares presentes en la sangre que permiten detectar a las personas con mayor riesgo de mortalidad.

La investigación, publicada en la revista Metabolism , se ha desarrollado en el marco del proyecto PREDIMED y se basa en la metabolómica, una disciplina que analiza cientos de moléculas del organismo para obtener una fotografía detallada de su funcionamiento. Estas moléculas, llamadas metabolitos, son producto de los procesos metabólicos del cuerpo y contienen información sobre factores genéticos, alimentación, estilo de vida o estado de salud de una persona.

El equipo investigador analizó muestras de plasma —fracción líquida de la sangre en las que flotan las células sanguíneas— de cerca de 700 personas de edad avanzada con un elevado riesgo cardiometabólico. Mediante técnicas avanzadas de espectrometría de masas, examinaron cientos de metabolitos e identificaron a 31 asociados a la diabetes tipo 2 y 105 relacionados con la resistencia a la insulina.

A partir de estos datos, los investigadores construyeron dos firmas metabolómicas, es decir dos huellas biológicas que reflejan los cambios del metabolismo cuando se desarrolla diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina. Los resultados muestran que las personas con una presencia más marcada de estas firmas presentaban un riesgo significativamente superior de morir durante el período de seguimiento.

Más concretamente, los participantes con una huella metabólica asociada a la diabetes tipo 2 tenían un 52% más de riesgo de mortalidad por cualquier causa. En el caso de resistencia a la insulina, este incremento fue del 33%. Además, los investigadores identificaron varios metabolitos comunes a ambas alteraciones, que también se asociaban a peor pronóstico.

Para comprobar la solidez de los resultados, el equipo investigador replicó el análisis en tres grandes cohortes independientes de Estados Unidos, que contienen datos recopilados durante décadas: los estudios Nurses’ Health Study I , Nurses’ Health Study II y Health Professionals Follow-up Study . Esta validación externa confirmó a las asociaciones observadas inicialmente en la población mediterránea de PREDIMED.

«Estos resultados nos ayudan a entender mejor los mecanismos biológicos que conectan las alteraciones del metabolismo de la glucosa con riesgo de mortalidad», explica Jesús F. García Gavilán, investigador del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV. El investigador, primer firmante del artículo, también pone de manifiesto el potencial de la metabolómica: «Si reunimos suficiente evidencia, los metabolitos pueden ser una gran herramienta para determinar el nivel de riesgo de un paciente, e incluso abrirían la puerta a adoptar estrategias de prevención precisas y personalizadas».

El estudio es fruto de una amplia colaboración internacional entre instituciones de España y Estados Unidos, entre ellas la URV, el IRB CatSud, el CIBEROBN, la Universidad de Navarra, la Facultad de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard y el Broad Institute. La investigación ha estado liderada por investigadores del grupo ANUT-DSM de la URV, el IRB-CatSud y el CIBEROBN, y se enmarca en una línea de investigación en metabolómica impulsada a través de un proyecto de los National Institutes of Health, coordinado por los investigadores Jordi Salas-Salvadó (URV) y Frank Hu Navarra).

Referencia: García-Gavilán JF, Paz-Graniel I, Pérez-Acosta JA, Ruiz-Canela M, Li J, Clish C, et al. Perfiles metabolómicos de la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina y sus asociaciones con la mortalidad total . Metabolism. 2026;156599.

La investigadora de la IISPV Noelia Ramírez participó, el pasado 28 de noviembre, en el simposio sobre interacciones epigenéticas y metabólicas de Eurecat Reus

La investigadora del Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) Noelia Ramírez participó en el 3º Simposi de Eurecat sobre Interaccions Epigenètiques i Metabóliques, que se llevó a cabo el pasado 28 de noviembre a la sede de Eurecat Reus. Su intervención se produjo en el marco de una charla titulada ‘Advancing Precision Environmental Health: From comprehensive exposure characterisation tono metabolic and epigenetic markers of effect’.

En cuanto a las conclusiones de su intervención, las exposiciones ambientales son dinámicas, multiorigen y biológicamente complejas. «Abordar el impacto en la salud requiere enfoques integrados y de alta resolución que combinen la química, la biología y la ciencia de datos», explicó Ramírez.

El paradigma de la Salud Ambiental de Precisión -añadió- integra una «caracterización detallada de la exposición con la evaluación de los efectos mediante las ciencias òmiques, para revelar como las mezclas ambientales específicas modulan las vías moleculares, identificar biomarcadors tempranos de susceptibilidad y orientar estrategias de prevención más efectivas».

Analizar los ácidos grasos después de las comidas puede aportar nuevas claves sobre el impacto metabólico de la dieta y el ayuno

Imagen del grupo de investigación DIAMET del IISPV

Perder peso puede ser un reto, especialmente cuando se requiere seguir una dieta con restricción calórica durante mucho tiempo. Un estudio con ratones indica que el ayuno intermitente, es decir, hacer pausas regulares en la ingesta de alimentos, puede mejorar el metabolismo incluso en el contexto de una dieta rica en grasas. De hecho, los beneficios observados son comparables a los que se asocian con una alimentación saludable. Este estudio, realizado por el Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y la Universitat Rovira i Virgili (URV), ha sido publicado en la revista eBiomedicine.

Aunque los animales no perdieron peso con el ayuno intermitente, los investigadores detectaron mejoras en el control de la glucosa en sangre, la respuesta a la insulina y el perfil lipídico, indicadores clave que suelen alterarse en casos de obesidad. Cuando el ayuno intermitente se combinó con una dieta saludable, los efectos positivos sobre el metabolismo se intensificaron y se observó una reducción significativa del peso corporal.

El estudio no solo analizó parámetros en sangre, sino también cómo las distintas intervenciones dietéticas afectaban la estructura del tejido adiposo y del hígado. “Después de cuatro semanas de ayuno intermitente, los ratones con obesidad mostraban una protección significativa tanto a nivel metabólico como en estos tejidos, incluso con una dieta rica en grasas”, explica la Dra. Victòria Ceperuelo-Mallafré, investigadora Ramón y Cajal de la URV e investigadora del grupo de investigación en Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (DIAMET) del IISPV – URV – CIBERDEM.

“Aun así, el cambio hacia una dieta equilibrada fue la estrategia más efectiva para perder peso. Además, la combinación del ayuno intermitente con una dieta saludable tuvo un efecto sinérgico especialmente beneficioso para mejorar la tolerancia a la glucosa”, añade la Dra. Sonia Fernández-Veledo, responsable del Área de Enfermedades Metabólicas y Nutrición del IISPV y del grupo de investigación DIAMET.

Otro aspecto innovador del estudio fue el análisis de la microbiota intestinal y sus productos clave, especialmente los ácidos grasos de cadena corta. Estas moléculas, presentes en sangre y heces, pueden tener un papel importante en la regulación de los procesos metabólicos del organismo. Los resultados mostraron que la combinación de ayuno intermitente con una dieta saludable generaba cambios más profundos en la composición de la microbiota intestinal. En concreto, se observó un aumento de la especie Alistipes finegoldii, que podría estar relacionada con una mejor regulación de la glucosa en sangre. Esta observación se validó tanto en el modelo animal como en un grupo de personas con obesidad que siguieron una dieta mediterránea hipocalórica durante seis meses. Aunque los resultados son prometedores, se necesitan más estudios para confirmar esta relación de forma concluyente.

En cuanto a los ácidos grasos de cadena corta, los investigadores comprobaron que su regulación después de las comidas se ve alterada en condiciones de obesidad. Tanto el ayuno intermitente como el cambio hacia una dieta saludable ayudan a restaurar este mecanismo. Por lo tanto, medir estos compuestos no solo en ayunas, sino también después de comer, puede aportar información relevante para comprender mejor el funcionamiento metabólico.

Aunque los resultados son preliminares y se necesitan más estudios en humanos, esta investigación abre la puerta al diseño de estrategias dietéticas personalizadas que prioricen la mejora de los parámetros metabólicos, más allá de la simple pérdida de peso.

Referencia bibliográfica

Ceperuelo-Mallafré, V., Rodríguez-Peña, M. M., Badia, J., Villanueva-Carmona, T., Cedó, L., Marsal-Beltran, A., … & Vendrell, J. (2025). Dietary switch and intermittent fasting ameliorate the disrupted postprandial short-chain fatty acid response in diet-induced obese mice. EBioMedicine, 117.